Tras la aprobación “a hurtadillas” en el congreso español de la
polémica Ley de Impulso de la Sociedad de la Información, llega al
Senado “con previsiones tan graves como la de permitir a grupos
políticos o administraciones públicas la censura previa en Internet”,
según la Asociación de Internautas.
Recientemente comentábamos muy ufanos la noticia de que solo los jueces podrían cerrar páginas web. ¡Qué poco dura la alegría en casa del pobre!
Según el artículo 11 de la nueva Ley, “la autorización del secuestro
de páginas de Internet o de su restricción cuando ésta afecte a los
derechos y libertades de expresión e información y demás amparados en
los términos establecidos en el artículo 20 de la Constitución sólo
podrá ser decidida por los órganos jurisdiccionales competentes”.
¿Parece que está claro que deben ser los jueces? Pues no, el que
hizo la Ley hizo la trampa y según escribe el abogado experto en
Internet Carlos Sánchez Almeida, esta ley “pretende dotar a las
autoridades administrativas de mecanismos legales para censurar
Internet”, y explica que, por encima de otras consideraciones, la Red
es en sí misma una publicación “en la que cualquier secuestro afecta
siempre a la libertad de expresión”.
Por tanto, habrá Censura como nos temíamos desde el principio con
una Ley que comenzó envuelta en la polémica y finalizará igual si no
ocurre un milagro. Dicen en la AI que el verdadero impulso de esta Ley
será “para caer en picado en la carrera del progreso del poder judicial
y de la sociedad tecnológica en España”.
vINQulos
Asociación de Internautas
elmundo The Inquirer
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